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domingo, 15 de abril de 2018

Mi sitio...en tú sitio.


Cada cuál, a de permanecer 
siempre en su sitio,
 a través de caminos
a través de los hechos.
De sobra yo sé...
cual es en tú vida, mi sitio!
Las líneas paralelas
nunca llegan a abrazarse.
Por mucho qué nos empeñemos,
Corazón y razón 
nunca fueron amigos.


Sintiendo en la piel... Lucía.












domingo, 8 de abril de 2018

Fin de la convocatoria Juevera

Como es costumbre, llegado el domingo se cierra la convocatoria literaria Juevera. 
Hemos podido comprobar que los recuerdos del pasado...solo son eso, recuerdos.
Que nos sentimos libres a la hora de elegir como queremos vivir estas fechas, qué son una buena oportunidad para mirar hacia dentro y pensar en lo realmente importante de nuestras vidas.
Que es una buena disculpa para estar en familia, disfrutando de dulces y procesiones, en la playa o escapándose de la rutina viajando a otros lugares.
Hemos sido testigos mudos de un asesinato debajo de un paso, cosa, qué espero sea inusual...aunque quien sabe ¿ verdad ? 
Disculparme si en algo me he equivocado. 
Gracias a todos por hacer posible este maravilloso jueves.
Con placer,  me dispongo a pasar el testigo a nuestro próximo conductor y amigo que nos espera en su blog.

                                                  Gustavo


jueves, 5 de abril de 2018

Mi aporte


Cuando era niña, vivía  la semana santa llena de contradicciones. Recuerdo qué los cines, teatros,  y todo tipo de locales de distracción , permanecían cerrados. Las procesiones, eran el único entretenimiento esos días.
Las mujeres llevaban un velo negro tapando sus cabezas, vestían de oscuro , y no podían entrar a la iglesia en manga corta.
En una sociedad donde la mujer no tenía casi tiempo para ella, esa semana se complicaban más sus tareas. Era pecado comer carne y todos sus derivados. Los bilbaínos , hacíamos largas colas a las puertas de las tiendas de  bacalao.  Y mi padre, qué era agnóstico, se pasaba el tiempo refunfuñando sobre los curas y sus tropelías. Mi madre, qué era bastante religiosa, intentaba convencer a su marido.  Resultado ?Pasaban la semana discutiendo.  Cuando llegaba el lunes, y acababan todas las proibiciones, invariablemente, mis padres volvían a ser una pareja genial, con sus bromas, sus abrazos y besos. Eso a mí me dejaba bastante perpleja.
Esta semana santa, he visto lo bien qué conviven los fieles y los turistas en León, alrededor de raciones de todo tipo de carnes y vinos reina la alegría y el buen humor.  Cuando escuchan las trompetas y tambores salen de los bares en silencio, para disfrutar de los preciosos pasos y la seriedad de los cofrades, que con tanto esfuerzo los portan por las calles de la ciudad. Distintos sentimientos que conviven sin ningún problema, con la libertad de elegir como vivir la Semana santa.


sábado, 31 de marzo de 2018

Convocatoria Juevera, 4 de Abril 2018

 Con la resaca de las vacaciones de Semana Santa todavía presente. Os propongo escribir sobre ella, como la celebráis o recordáis.
Ha cambiado tanto como dicen desde nuestra niñez ?
¿ Os gustan las procesiones ? O preferís hacer turismo de playa y sol.
Quizá sois de los que disfrutan conociendo nuevas ciudades, o esquiando ladera abajo. Puede ser una en la qué los planes no salieron como pensabais. Incluso escribir una a vuestra medida.
Las normas, ya sabéis, las de Tésalo
 Enlazaré los blog el jueves, según orden de llegada....Os espero, con la ilusión de una niña,
qué se siente afortunada de estar de nuevo entre vosotros.
Abrazos amigos Jueveros .





jueves, 15 de marzo de 2018

Equilibrio emocional.







Helena, saco las llaves del bolso, y antes de cerrar la puerta tras de si, se calzo unos zapatos rojos que hacían juego con la blusa. Había quedado con Sonia para ir a las fiestas del puerto. No había vuelto  allí desde que el se fue. Pero cuando Sonia le propuso volver, pensó que ya era hora de dejar de esconderse. Ya no era la chica nerviosa y asustada de aquellos años.  Tenia la suficiente estabilidad emocional para enfrentarse a esa situación con sensatez.
La tarde pasaba entre risas y bromas, y poco a poco se olvido de el. Entonces, sus miradas se cruzaron y pasaron unos largos segundos sin apartar la mirada el uno del otro, la mirada de el era retadora...intimidante, pero a ella ya no la importaba. se dio cuenta de que ya no sentía nada al verle, hasta el miedo había desaparecido para siempre.  Cogida de la mano de él, una mujer miraba atónita a los dos. El la soltó, y  apretando el paso desapareció  escaleras arriba del puerto, dejando sola a la mujer. Y a mi,  con el corazón en calma y la seguridad que te dan las buenas decisiones.  




                                                Sintiendo en la piel...Lucía.